lunes, 4 de abril de 2011

El poder de la información


Supongo que a estas alturas de la vida, no es ninguna noticia que la información es poder.

Existe una película, ahora algo antigua ya, de la que no pongo el nombre, pues dudo entre dos y no quiero equivocarme, donde el protagonista entra en una especie de grandes almacenes del futuro y en las múltiples pantallas donde la publicidad no deja de anunciarse, sólo ve lo que a él realmente le gusta.
Cuando este film salió, nadie se imaginaba que esta invasión a nuestra intimidad y a nuestros gustos personales podía ni siquiera llegar a ser real, pero allí que están l@s creativ@s que estudian, investigan e indagan en las necesidades del ser humano, para transmitirlo en la multitud de anuncios que invaden nuestras vidas, ya sea en la televisión, en las revistas o en las paradas de autobuses, así como en los propios vehículos de transporte urbano.

¡Qué conste que, aunque pueda parecerlo, no tengo nada contra l@s publicistas y l@s creativ@s! Pues realmente, ellos no hacen menos que yo, al intentar crear necesidades o cubrir las que ya tienen esos futuros clientes, aunque a veces, creo que cruzan esa delgada línea que separa el buen gusto de la aberración intentando rescatar viejos tópicos del pasado para llegar a ese, (aún demasiado numeroso), sector, que vive en las cuevas de Atapuerca cual Homo Antecessor.

No quisiera repetirme en lo que ya comenté el viernes pasado, ni siquiera volver a hablar de los "machos" que aún existen en nuestro mundo, ya que hoy quería hablaros sobre como consiguen saber esos creativos, lo que el ser humano quiere.

Es curioso que, siendo como soy una persona celosa de su intimidad, (sobretodo de la actual, pues no me importa para nada hablar sobre cosas de mi pasado, aunque aún estén en vigor), hasta ahora no me haya dado cuenta de que, absolutamente todo, todo lo que busco a diario en el buscador de Internet, va a parar a sus archivos personales. Literalmente existe una clausula cuando creas tu cuenta que dice: "El Historial web emplea la información descrita anteriormente con el fin de ofrecerte un servicio más personalizado. Estos datos se transferirán a nuestros servidores de forma segura y se almacenarán de modo que queden asociados con tu información de la cuenta"

¡¡Aja!! Debe ser por ello que a mi correo personal últimamente están llegando ofertas de energías renovables, cursos de todo tipos, viajes para primavera... etc...etc...

Un servicio más personalizado... ¿Perdón? ¿Qué servicio que yo no he pedido me vais a ofrecer? ¿Y quién os ha dado permiso? Supongo que fui yo misma al marcar la casilla de "Sí, estoy de acuerdo con las condiciones del servicio", sin ni siquiera leerme dichas condiciones.
Creo que no nos damos cuenta en lo importante que es la protección de nuestros datos y, lo más importante, creo que no valoramos el precio que toda esa información tiene en el mercado. Si tuvieran que pagarnos cada vez que nos damos de alta en una web, con todos los datos que solicitan, seríamos todos muchos más ricos, eso os lo aseguro.

Continuando con el tema de cómo consiguen llegar a nuestros bolsillos l@s publicistas, creo yo, que existen valores seguros de que un anuncio funcione. Véase tales como:

* Niños, (no siempre), aunque he de felicitar a los creadores del anuncio de Volkswagen donde sale el crío disfrazado de Darth Vader. ¡¡Excelente!! Es una pasada como transmite ese pequeñajo, la frustración, la constancia y la sorpresa de conseguir aquello que tanto anhelaba, sin ni siquiera descubrir su rostro.
* Familia, (sobretodo relación padres/hijos o viceversa). Nunca falla.
* Felicidad, libertad, sueños... y supongo que, en definitiva valores humanos que es lo único que nos diferencia a los Homo Sapiens, de aquellos nuestros antepasados que se dedicaban en su mayoría a cubrir sus necesidades básicas.

Ahora que lo pienso... Esto lo digo, porque son esos anuncios los que a mi me gustan. Vete tú a saber si no hay gente que le gusta también aquellos anuncios que tanto he criticado en entradas anteriores. Para ser sincera, yo no conozco a nadie, pero... ¿Y si en verdad, l@s publicistas, (aquellos que en teoría son expertos de llegar al corazón humano y así a su bolsillo), tuvieran razón y realmente existiera ese target, (por lo que veo numeroso), al que le gusta los tópicos sobre mujeres y hombres?

Sé que el ser humano ha avanzado en cuestiones de igualdad, sé incluso, que aún nos queda un largo camino que recorrer. Sé que a pesar de los esfuerzos que se realizan para que todos, hombres y mujeres nos respetemos, aún existen muchos países, (demasiados diría yo), en los que la mujer vale menos que el hombre.
Por suerte para nosotras, tenemos el poder de decidir que es lo que puede y lo que no ofendernos, pero a veces creo, que l@s publicistas se equivocan de target, porque también tenemos el poder de dedicir que compramos o no. O eso, o aceptan entrar en aquello que da, (desgraciadamente), tanto dinero, la polémica.

Lo siento, pero para mí no vale aquella frase que algún gilipollas se inventó: da igual si hablan bien o mal de ti, lo importante es que hablen de ti.

Para mi, el respeto, el honor y los valores humanos son lo importante, y os aseguro que entre ellos no se encuentra la dichosa polémica.

Slow life y muchos besos.

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